Al regresar a casa después de un viaje de negocios, el exitoso ingeniero Leonardo Lombardi se encuentra a su adorada esposa, Raiza, en la cama con su mejor amigo. Por otro lado, a pesar de que su mayor ilusión es ser pediatra, Miranda Valladares no tiene otra opción que abandonar sus estudios de medicina para ayudar a mantener a su familia. Su situación económica es precaria; tanto, que están a punto de ser desalojados de su casa. En estas circunstancias difíciles se conocen Miranda y Leonardo. Él es el dueño del edificio donde viven los Valladares. Ella está tratando de salvar su hogar. Por eso, cuando Leonardo le ofrece un trabajo en la mansión Lombardi para cuidar de su abuelo y sus hijos, Miranda acepta.